Lo prometido es deuda. Hoy hablaremos del proceso de pintado de un chasis de BMW R100 con pistola y pintura monocapa. 

La información que aquí os remito viene de primera mano de nuestro masterpainter particular F.G.B. y nace de mirar sobre su hombro incontables veces, combinándolo con mis propias pruebas. Es posible que existan otros métodos o que otros pintores prefieran diferentes configuraciones. Nosotros os contamos qué nos ha funcionado. No es ni la mejor manera ni la peor, es una manera que funciona y da unos resultados más que aceptables (siendo modesto) 😉

Primero miremos los materiales.

La pistola que usamos es una Sagola 475 con boquilla aerográfica de 0,5 mm. Si bien es perfecta para la pintura de motocicletas, es cierto que para superficies más grandes que un depósito de moto puede ser menos adecuada. Hemos encontrado que esta pistola proporciona un buen control sobre la cantidad de pintura y el aire a disparar y tiene una buena calidad/precio. El compresor, es un compresor barato de gran almacén con un calderín de 20l y regulador de presión.

Para la pintura, os aconsejo que preguntéis en vuestra ciudad. Nosotros encontramos un distribuidor de pinturas de automoción que tenía todos los materiales que hemos necesitado y al ser un distribuidor local, te ahorras gastos de envío y tiempo. 

Quiero que tengáis claro que aunque puede que valgan otras marcas, es mejor comprar todos materiales de la misma marca. En proyectos anteriores encontramos que la imprimación de una marca diferente craqueló la pintura de un chasis. Mejor curarse en salud y no tener que repetir todo.

El primer paso será preparar superficies y para eso necesitaréis imprimación y aparejo. Lo normal es comprarlos en spray para simplificar. Cada bote cuesta unos 8€.

La pintura monocapa negra de dos componentes que hemos utilizado, nos ha valido para pintar: chasis, subchásis, center stand, guardabarros trasero y caja de batería.

Pedid la paleta y buscad la que más os guste. Aproximadamente costaba unos 12€ por cada 150ml.

Una moto pequeña como la SR250 no requerirá mucho más para pintar el chasis, pero una BMW podrá requerir hasta el doble de pintura. Lo bueno de hacerlo con pistola y no con spray, es que cubres mucha más superficie por una fracción del precio, teniendo mucho más control sobre lo que pintas, pero requiere el uso de material específico que os relato más abajo.

La pintura monocapa requiere catalizador y disolvente para poder tirarla con pistola o aerógrafo. Como he dicho antes, es importante que sean de la misma marca, porque no siempre valen para cualquier pintura acrílica.

Ya tenemos enfrente un chasis desnudo, a prepararlo. Se puede despintar, pero no siempre es necesario. Lo ideal es lijar la pintura chasis con lija de 1200 (en seco), limpiar bien el chasis de polvo con alcohol y un trapo y aplicar una capa de imprimación.

 

La imprimación os mostrará áreas que requieran un poco más de lijado para quedar perfectamente lisas. Tras ese lijado, daremos una capa de aparejo. La imprimación y el aparejo se dan a unos 15cm de distancia.

El aparejo será la capa previa a la pintura y donde agarrará la misma. Además, el aparejo es un tipo de pintura alucinante que cubre desperfectos (casi a modo de masilla). Tras aplicarlo, lijaremos con lija de 2000 y agua, buscando un aspecto homogéneo y un tacto suave. Si tras la lijada no quedamos del todo contentos, aplicaremos otra capa de aparejo y volveremos a lijar, como podemos ver en este depósito.

Ya tenemos el chasis preparado. Ahora viene la fiesta.

Preparación de la pintura. Seguid las indicaciones del fabricante en cuanto a la proporción de pintura/catalizador, pero en el disolvente tenemos un pequeño truco que no te suelen decir.

Hay que añadir la misma cantidad de disolvente que de catalizador y pintura juntos (dándole la consistencia de la leche). La razón es muy simple. Una pintura menos disuelta, cubre más espacio en menos pasadas, pero tiene tendencia a sacar piel de naranja y a atascar la pistola, creando posibles “escupitajos” de pintura.

La pintura más disuelta como la que nosotros preferimos, requiere más pasadas para ver avances, pero a cambio genera capas más finas que se auto tensan y dan un acabado cristalino. Hay que tener en cuenta que una pintura más disuelta produce riesgo de descuelgues de pintura, pero bueno, no suele ser nada que un poco de lija de agua y pulimento no arreglen después. 

Ya tenemos la pintura lista en la pistola, ahora la configuramos. Vamos a cerrar completamente el mando de abanico y el de pintura (la aguja) para poder tener una referencia. Desde el punto de cerrado, vamos a abrir una vuelta completa al mando de abanico y media vuelta al de pintura (la aguja).

La regulación del compresor se tiene que hacer en la entrada de la pistola. Para eso, con el gatillo de la pistola pulsado a fondo, regularemos la presión del compresor a 1kg. Puede que parezca una presión muy baja, pero con la pintura así de disuelta nos da un control óptimo sobre la misma.

Ya estamos listos para pintar. Para la primera capa dispararemos a una distancia entre 8 y 12cm. La tendencia (sobre todo si eres un pintor primerizo) es a intentar cubrir mucho con cada pasada, pero mantener mucho tiempo una pistola con pintura disuelta sobre una zona, va a producir descuelgues y gotas indeseados.

Hay que armarse de paciencia y dar capas muy ligeras. Tras la primera capa, la pintura agarra mejor, y por eso podemos permitirnos abrir otra media vuelta el mando de pintura y cubrir más por pasada. Ya solo queda repetir capas hasta que estemos satisfechos.

Espero que os resulte interesante y desde Terra Incognita agradecemos al masterpainter F.G.B. por enseñarnos sus trucos. Próximamente, pintado con pintura bicapa del depósito.

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