La mujer en el motociclismo

Históricamente, las mujeres han tenido menos relación con el mundo del motociclismo. Salvo raras excepciones, las primeras guerreras de la carretera comenzaron a aparecer tímidamente y de forma puntual en los años 40´y 50´. Aun así ver una mujer a los mandos de una moto era casi anecdótico hasta la no hace mucho. Lo más común es que la mujer ocupara el asiento de copiloto, pero las tornas están cambiando.

mujer moto años 50

12% de las motos que circulan por España las conducen mujeres 

En la actualidad, las mujeres están tomado los mandos, pasaron de ir de paquete a conducir ellas mismas. Tan sólo un 12% de las motos que circulan por España las conducen mujeres. El uso de las motos se esta convirtiendo en un hábito de consumo en el mundo femenino. Cada vez más mujeres adoptan un estilo de vida que conjuga ventajas prácticas y económicas con la libertad e independencia.

La situación de la mujer en el motociclismo

En las grandes ciudades, las motocicletas son una solución a los atascos. Además, con el carnet de coche puedes llevar motos hasta 125cc. Esto ha impulsado que un gran número de mujeres opten por este medio de trasporte. Aunque sólo sea para su uso cotidiano.

Nuevo rol de la mujer en la sociedad 

El vinculo de la mujer y la moto esta dando lugar a un nuevo rol de la mujer en la sociedad. La mujer deja de protagonizar campañas publicitarias con tintes sensuales, enfocadas a un sector predominantemente masculino, para comenzar a tomar las riendas de la moto. Además cada vez vemos más mujeres motociclistas y no solo como “meras conductoras” de una moto, sino como verdaderas aventureras capaces de recorrer el mundo en solitario a lomos de sus máquinas.

Como consecuencia de ello se ha incrementado la participación femenina en diferentes marchas moteras, asociaciones e incluso se ha creado asociaciones moteras exclusivas para mujeres.

La sensación de libertad, las nuevas tendencias y diferentes estilos que aparecen en este loco mundillo, atraen a nuevas motoristas día a día. Si no se sentían identificadas con el estereotipo harlista, ahora se suman al estilo playero y hippie-chick que aglutina el Bratstyle o el velocista utilitario de las cafe-racer entre otros.

Para muchas mujeres es un mundo nuevo, que esperamos sigan explorando y nos encanta ver la alegría con la que los motoristas masculinos comparten su afición con las recién llegadas. No olvidemos que en la carretera hay sitio para todos y tras cada manillar hay un espíritu libre, sin importar su credo, raza, género o condición.

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